viernes, 30 de enero de 2026

Arte en la Edad Media: el mudéjar


Para este año 2026, en que nuestra Asociación cultural Mesaches cumple 40 años de su fundación, hemos decidido incluir en este blog nuevos temas para combinar con los habituales de aquí, siempre con la Edad Media, como telón de fondo.

Hoy hablaremos de arte.

EL MUDÉJAR

Un poco de historia    

El avance de la reconquista fue incorporando a territorios cristianos comunidades islámicas que prefirieron la convivencia con los cristianos, a la fuga. Una convivencia que se prolongaría durante siglos en pacífica armonía y tolerancia. Los mudéjares musulmanes sometidos al dominio cristiano, mantendrán su religión y costumbres, aportando su modo de vida y sus elementos artísticos, trabajando como constructores, carpinteros, decoradores en yeso... dando lugar al nacimiento en España de un estilo artístico original en nuestra historia y el único completamente autóctono. Solo en ese marco de convivencia se puede concebir a los artistas y artesanos construyendo iglesias cristianas o sinagogas judías de acuerdos a sus particulares  gustos artísticos más tradicionales.  

Lamentablemente, terminada la reconquista (1492) los mudéjares son obligados a elegir entre su expulsión o la conversión al cristianismo. Desde 1502 en Castilla y 1526 en Aragón los mudéjares convertidos reciben el nombre de Moriscos o cristianos nuevos.

Pero en términos académicos, volviendo ya al tema que nos ocupa, no se puede definir simplemente el Mudéjar como “el arte hecho por mudéjares” tal y como décadas atrás se hacía, puesto que judíos y cristianos, como hemos dicho, también lo realizaron y lo aceptaron para sus propias edificaciones. 

Detalle de la torre del Salvador. Teruel

Dentro de la variedad del mudéjar existen algunos aspectos que predominan: su riqueza ornamental, su colorido, su originalidad... además de lo económico que resultaba. El material básico era la réjola, un ladrillo de barro macizo cocido, de una medida estandarizada en la época. Barato de producir, al ser la arcilla un material abundante y cercano de transportar, además de fácil de trabajar, sin necesidad de mano de obra especializada. Todo eran ventajas, especialmente si lo comparamos con el uso de la piedra empleada en el románico o el gótico. Este material se reservaría para la construcción de obras donde resultase imprescindible su uso, tal como puentes u otras y en el caso de edificios mudéjares, para las bases (generalmente no más de un metro por encima del nivel del suelo)  y cimientos.

El uso generalizado del ladrillo ha condicionado el grueso de sus muros, pilares o arcos. la piedra se utiliza ocasionalmente en la base, o como refuerzo de esquinas. El yeso se usa tanto blanqueando un muro interior como en complejas yeserías. Respecto a la decoración mural, se desarrollan formas geométricas de lazo y vegetales heredadas de lo musulmán, añadiéndose elementos cristianos.

El mudéjar en Aragón

                La reconquista aragonesa se completó a lo largo del siglo XII, Zaragoza  (1118), Daroca y Calatayud (1120), llegando hasta Teruel (1171). A partir de entonces, fuera del contacto con el sur islamizado, el desarrollo del mudéjar adquiere personalidad y autonomía propias. El Palacio de la Aljafería, convertido en residencia oficial de los reyes aragoneses, se convertirá en el foco fundamental de influencias del Reino.
            En Aragón la mayor cantidad de construcciones mudéjares aparecen en el valle del Ebro y en los del Jalón y Jiloca, zonas donde el material constructivo más abundante es el ladrillo. Durante los siglos XII y XIII, las primeras huellas de este arte las encontramos en las iglesias románicas de San Juan, Santa María (Teruel)
Iglesia de Santa María. Teruel.

 y la torre de Santo Domingo de Daroca, comenzadas en piedra se continúan en ladrillo. La estructura es cristiana pero la decoración es mudéjar. De mediados del XIII es la catedral de Teruel. Su torre y la de San Pedro son torres-puerta. Su decoración consigue una gran riqueza de soluciones a base de ladrillo e introduce la cerámica vidriada de color, característica, del mudéjar aragonés. 
Torre de San Martín. Teruel


Algunas otras peculiaridades, como por ejemplo la tendencia a la planta cuadrada son influencias del gótico levantino. Aparece frecuentemente el tipo de iglesia de una sola nave con capillas en los contrafuertes como por ejemplo las de San Pablo, la Magdalena, o San Gil. Una gran manifestación del mudéjar aragonés son las torres, cuya estructura deriva en la mayoría de los casos de los alminares musulmanes, tanto de planta cuadrada (La Magdalena en Zaragoza, San Martín y San Salvador en Teruel) como octogonal (San Pablo en Zaragoza y Santa María en Tauste). Es el apogeo del arte Mudéjar.

Torre de la iglesia de San Pablo. Zaragoza


Detalle de la torre


Durante el siglo XVI, el mudéjar se occidentaliza con la difusión del Renacimiento. Los elementos mudéjares van quedando ya muy apagados. No obstante, el mudéjar continuará en vigor aún hasta el siglo XVII, sobreviviendo como estilo arquitectónico aún mucho después de haber sido expulsados de la Península los últimos moriscos en 1610.